La conducta de los niños: Como la aprenden y como modificarla
Los niños y niñas por lo tanto realizan una serie de conductas que han ido aprendiendo y que definen su modo de actuar. Estos comportamientos pueden ser adecuados o inadecuados, depende de la experiencia previa de los pequeños.
En muchas ocasiones como adultos nos desesperamos cuando los más pequeños efectúan conductas no deseadas o no adecuadas en un momento determinado. Pero debemos saber que del mismo modo que se aprende una conducta no deseada se puede desaprender, y del mismo modo también se puede aprender una conducta deseada.
Para esto usamos las técnicas de modificación de conducta que se basan en los principios generales de aprendizaje.
1.Retirada de atención.
Esta técnica sirve para controlar las rabietas y llantos de los niños y niñas. Los pequeños aprenden que con esta manifestación de conducta reciben cierta atención o satisfacen ciertas demandas del adulto.
- .¿En qué consiste la técnica de retirada de atención?
Consiste en retirar automáticamente la atención al niño ante este tipo de conductas. Se le enseña al niño que efectuando peticiones de modo inadecuado no va a conseguir nada.
- Identifica que la conducta del niño se produce por demanda de atención.
- Si es así, se retira toda atención inmediatamente. Como si la conducta no estuviera ocurriendo. Se evita cualquier mirada, palabra o gesto de atención al pequeño. Si es posible mantén cierta distancia con el pequeño.
- No le digas nada, ni siquiera una riña o reproche.
- Cuando la conducta empiece a bajar de tono, el niño comience a calmarse, presta atención progresivamente y explícale lo sucedido. Hay que tener en cuenta que lo que le queremos transmitir es si lo pides de la manera adecuada puedes conseguir las cosas.
- Tenemos que tener cuidado con esto, ya que no debemos transmitir el siguiente mensaje “te has portado mal, eres malo y te desprecio y no te hago caso”. Ambos mensajes son muy distintos.
2. Tiempo fuera.
Es una técnica que se asemeja a la anterior. Se utiliza cuando el niño y/o niña hace alguna travesura o conducta indeseada. Como golpear a un amiguito o hermano, descolocar los juguetes, tirar cosas al suelo.
El objetivo de esta técnica es conseguir parar la conducta antes de que este fuera de control. Para ello se utiliza la reflexión y se evitan los refuerzos que aumenten la intensidad del comportamiento.
Consiste en retirar al niño y/o niña de la situación en la que se está descontrolando. Se le lleva a otro lugar adecuado para pensar, donde no haya estímulos que refuercen su conducta.
En el momento en el que el pequeño se descontrola, se le lleva un “
tiempo fuera” a un lugar para pensar.
No le amenaces, no le digas como sigas así te llevo a tu habitación a pensar. En el momento de forma inmediata, coges al niño sin alterarte y con calma y le llevas al espacio escogido para el tiempo fuera.
Le explicas con calma, estás haciendo cosas que pueden molestar a los demás, vamos a pensar en lo que has hecho. El sitio escogido tiene que ser un sitio tranquilo, no es un sitio hostil o de castigo.
No uses reproches o desprecios, no le digas “eres malo y te voy a castigar” “me tienes harto”.
El tiempo fuera debe ser corto, con unos minutos basta, no excedas nunca los 15 minutos. Simplemente espera a que el niño o niña se calme y cuando esto ocurra habla con él sobre su conducta.
3. Economia de fichas
Esta técnica sirve para ir reforzando positivamente secuencias de conductas. Permite enseñar una o varias o conductas, alterar la frecuencia de determinadas conductas y eliminar conductas inapropiadas. Además puede usarse para conductas de una sola persona o grupos de personas.
Esta técnica consiste en entregar un reforzador “ficha” (puede ser puntos, pegatinas, etc.), cada vez que el niño o niña hace una conducta deseada. Se lleva el control de las fichas y cuando se consigue un número determinado (concretado con antelación), por ejemplo 10 fichas, se obtiene una recompensa.
Haremos una lista con las cosas por las que puede intercambiar los puntos:
-diez minutos más de juego (4 puntos)
-Media hora para ver todos juntos la tele (6 puntos)
-Postre preferido al día siguiente (4 puntos)
-Cena preferida el fin de semana (6 puntos)
-Media hora de juego, escogido por ella, en el que participemos todos (8 puntos)
- Explica claramente al niño o niños en qué consiste la economía de fichas.
- Elije fichas adecuadas, que puedan verse, tocarse, que no den lugar a confusión
- Establece el número de fichas que consigue con cada conducta deseada, así como cuales son estas conductas.
- Escoge un lugar donde colocar las fichas que vaya obteniendo para que tenga un control de sus logros. En ese mismo lugar colocas la lista de recompensas.
- Establece la lista de recompensas con ellos. Estas deben ser reforzadores preferiblemente no materiales. Cosas que le gusten al niño y en las que podamos participar todos.
- Cuando el pequeño quiera intercambiar sus fichas, debemos hacerlo con él.